Reflexión inicioprocreateaprendizaje

Por qué empecé a dibujar desde cero (y en público)

No tenía base. Nunca dibujé bien. Pero decidí aprender dibujo digital en Procreate y documentar todo el proceso, errores incluidos.

No sé dibujar. O no sabía.

Esa es la frase honesta con la que debería empezar cualquier bitácora de aprendizaje: admitir el punto de partida real, no el que quisieras tener.

Llevo años admirando el trabajo de artistas digitales. Gente que hace personajes, escenas, ilustraciones que parecen sacadas de otro nivel. Y siempre pensé que eso era para “gente con talento”, como si el talento fuera algo que se nace o no se nace.

El momento de decisión

Un día me senté con una tablet y Procreate y traté de dibujar un círculo. Salió un óvalo torcido. Traté de dibujar una línea recta. Tampoco. Intenté hacer un personaje simple. Se veía como un muñeco de palitos con artritis.

Pero en lugar de cerrar la app, seguí.

Y eso fue todo. Esa fue la decisión: seguir aunque se vea mal.

Por qué documentar esto

Tengo un principio que aplico a todo lo que aprendo: si lo estoy aprendiendo, probablemente alguien más está en el mismo punto. Y si documento el camino —con las fallas, los avances lentos, los momentos donde casi desisto— quizás ese proceso le sirve a alguien más.

No necesito ser bueno para documentar. Solo necesito ser honesto.

Qué voy a cubrir aquí

Esta bitácora no es un tutorial. Soy aprendiz, no maestro. Lo que va a haber aquí:

Si quieres ver a alguien aprender desde cero, en tiempo real, este es el lugar.

Empecemos.

Volver a las entradas